Videnza Instituto advierte que la lenta recuperación turística frena la generación de empleo y limita el crecimiento económico en varias regiones.
El turismo, motor clave de la economía peruana, atraviesa una lenta recuperación que compromete el empleo y la sostenibilidad regional, según el último informe de Videnza Instituto. A pesar de avances como la inauguración del nuevo Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, entre 2019 y 2024, el turismo receptivo se redujo en 25.5 %, lo que significó la pérdida de 200 mil empleos y una caída de S/49 millones en ingresos. Aunque el turismo interno generó US$6,456 millones en 2024, los visitantes extranjeros dejaron solo US$4,860 millones, reflejando una recuperación aún incompleta.
La gestión deficiente de Machu Picchu sigue siendo un obstáculo central. Problemas en el sistema de boletaje y conflictos en la concesión del transporte afectan directamente al circuito turístico sur —Puno, Arequipa, Madre de Dios e Ica—, regiones que dependen de este flujo. “Nuestra maravilla, aún con todos los problemas de gestión que tiene, es por lejos nuestro principal atractivo turístico”, señala el informe.

El análisis también cuestiona la reciente Ley General de Turismo, a la que califica de promotora, pero sin responsabilidades claras de gestión. La relación entre visitantes y empleo es directa: un 10 % más de turistas implica un 19.6 % más de empleos. Sin embargo, al primer semestre de 2025, el flujo de visitantes seguía 24.7 % por debajo de 2019, lo que limita la reactivación de la economía regional.
Para Luis Miguel Castilla, director de Videnza Instituto, el país desaprovecha su potencial: “En Sudamérica solo recibimos más turistas internacionales que Paraguay, Bolivia y Ecuador. Colombia recibió el doble de visitantes que nosotros en 2024. No basta con tener Machu Picchu o el Amazonas; se requiere una estrategia clara y gestión eficiente”, afirmó