A pesar de que la inscripción de candidaturas avanza según el cronograma electoral, el proceso rumbo a las elecciones generales de 2026 aún enfrenta una etapa clave que podría redefinir el escenario político en los próximos meses.
Si bien gran parte de las listas ya se encuentran admitidas de manera definitiva, el abogado y especialista electoral Juan Carlos Álamo recordó que el proceso no culmina con la inscripción formal, ya que el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) tiene la obligación de fiscalizar de oficio las hojas de vida de todos los postulantes. “No olvidemos que la norma señala que hasta un día antes de la elección los candidatos pueden ser excluidos si se detecta alguna omisión o falsedad en su hoja de vida”, advirtió.
Esta revisión incluye a candidatos al Senado, Diputados, Parlamento Andino e incluso a las fórmulas presidenciales, lo que ha generado una carga jurisdiccional sin precedentes debido al incremento de organizaciones políticas en comparación con procesos anteriores.

Álamo señaló que este escenario representa una seria debilidad para el sistema electoral, al indicar que “el principal talón de Aquiles del sistema electoral hoy es asumir esta gran cantidad de expedientes de materia jurisdiccional”, situación que ha obligado al Jurado a sesionar de manera ininterrumpida a nivel nacional.
El especialista remarcó que la verdadera prueba institucional será llegar al 14 de marzo, fecha límite para que todas las candidaturas queden inscritas conforme al cronograma. “El primer gran desafío del Jurado Nacional de Elecciones es llegar al 14 de marzo sin expedientes de inscripción en revisión”, puntualizó.