Informe revela desabastecimiento de medicamentos, equipos obsoletos y deficiencias en infraestructura y servicios básicos.
Tras el reciente caso ocurrido en el Hospital de Yungay, en Áncash, donde una joven madre dio a luz sin recibir atención médica por presuntas deficiencias en el servicio, un informe de la Contraloría General de la República ha puesto en evidencia una situación similar de alto riesgo en el Hospital III José Cayetano Heredia de EsSalud, en Piura.
De acuerdo con el Informe de Visita de Control N.° 035-2026-CG/SALUD-SVC, elaborado tras una inspección realizada entre el 30 de diciembre de 2025 y el 7 de enero de 2026, el establecimiento presenta cinco situaciones críticas que comprometen la seguridad de los pacientes y del personal de salud.

Uno de los principales hallazgos es el uso de equipos de rayos X obsoletos y con fallas constantes, los cuales operan mediante adaptaciones improvisadas con dispositivos prestados, poniendo en riesgo la atención oportuna. Asimismo, se detectó que el personal encargado de operar equipos que emiten radiación ionizante no cuenta con licencias ni certificaciones vigentes, lo que representa un grave peligro para la salud.

La Contraloría también alertó sobre un severo desabastecimiento en el servicio de farmacia, con 74 productos sin stock, entre ellos 49 medicamentos esenciales y 25 insumos médicos necesarios para cirugías y tratamientos, situación que limita el acceso oportuno a la atención médica.
LEER MÁS: >>> EsSalud aumenta su presupuesto, pero la atención sigue estancada >>>
El informe advierte, además, la presencia de fisuras, humedad, desprendimiento de baldosas y deterioro de puertas en áreas como emergencia, farmacia, dirección y cocina. Estas condiciones podrían ocasionar accidentes y afectar la integridad física tanto de pacientes como de trabajadores. A ello se suma el riesgo en la calidad del agua, debido a que el hospital no cuenta con certificados vigentes de limpieza y desinfección de cisternas; los últimos registros datan de junio del año pasado, lo que podría generar contaminación y enfermedades.

Ante estas deficiencias, la Contraloría solicitó al titular de EsSalud la presentación de un plan de acciones preventivas y correctivas en un plazo de cinco días hábiles, con el objetivo de mitigar los riesgos identificados.
El organismo de control concluyó que las condiciones actuales comprometen seriamente la continuidad de los servicios y el cumplimiento de los objetivos de salud del hospital, evidenciando la urgente necesidad de una intervención inmediata para garantizar una atención segura y de calidad.