Tras obtener un reconocimiento internacional en Holanda, productores advierten que la alta humedad y el Fenómeno El Niño podrían afectar seriamente la producción regional, especialmente en zonas altas como Canchaque y Montero.
El reciente reconocimiento otorgado por la Alianza Bioversity International y el CIAT al cacao de la cooperativa Norandino ha colocado nuevamente a Piura en el mapa mundial del chocolate fino. Sin embargo, detrás del logro internacional emerge una preocupación creciente: el impacto de las lluvias persistentes y el cambio climático en la producción regional. Eduardo Espinoza Tamariz, responsable del área de cacao de la cooperativa, destacó el valor del premio, pero alertó que el escenario climático actual plantea nuevos desafíos para el sector.
“El reconocimiento es el resultado de un trabajo sostenido que ahora ha sido premiado a nivel internacional”, señaló Espinoza, tras precisar que el cacao piurano fue distinguido como uno de los mejores de Sudamérica. No obstante, explicó que el aumento de la humedad relativa en determinadas zonas productoras ya está generando problemas sanitarios en las plantaciones, especialmente por la aparición de plagas y enfermedades.

El dirigente recordó que durante el Fenómeno El Niño del 2017 se perdió cerca del 30% de la producción regional. “El cacao de Piura es muy susceptible a condiciones de alta humedad relativa por la incidencia de plagas”, advirtió. Las zonas altas de Canchaque, parte de San Juan de Bigote, Montero y sectores de Chulucanas serían las más afectadas en este nuevo escenario de lluvias recurrentes.
Ante esta situación, subrayó la necesidad de reforzar las prácticas de manejo agrícola y apostar por materiales más resistentes sin perder calidad genética. Mientras el cacao piurano celebra su vitrina internacional, el reto inmediato será enfrentar el clima para sostener su prestigio y proteger el sustento de cientos de familias productoras.