Especialista advierte que el incremento del caudal podría generar alertas en la quincena, mientras autoridades coordinan acciones preventivas a nivel regional.
El Bajo Piura vuelve a colocarse en el centro de la preocupación ante el pronóstico de intensas lluvias previstas para la quincena de marzo, que podrían elevar considerablemente el caudal del río Piura. Aunque en los próximos días las precipitaciones serán focalizadas, el escenario cambiaría después del 8 de marzo, cuando se espera una distribución más uniforme de las lluvias en la costa y la parte media de la cuenca, generando mayor presión sobre el cauce principal.
El jefe del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) en Piura, Jorge Carranza, explicó que actualmente el río mantiene un aforo entre 300 y 400 metros cúbicos por segundo; sin embargo, advirtió que este volumen podría incrementarse. “Podríamos estar, a partir de la quincena hacia adelante, teniendo caudales mucho más altos de los que están pasando ahora”, señaló. Añadió que la saturación del suelo reducirá la capacidad de absorción, por lo que “todo lo que llueva va a ir directamente al río”.

El riesgo es mayor en el Bajo Piura, donde persiste la ocupación de zonas ribereñas y áreas cercanas al cauce. “Son zonas que prácticamente son el cauce del río y todos los años van a estar expuestas”, advirtió el especialista, al recordar que una crecida significativa podría afectar viviendas asentadas en sectores vulnerables.
Frente a este panorama, la plataforma regional, encabezada por el Gobierno Regional y las principales entidades públicas, viene articulando acciones preventivas. “Cada institución ya conoce cuál es su actuar en caso de que podamos tener algún desastre por lluvias intensas”, sostuvo Carranza, destacando la importancia de la coordinación interinstitucional para mitigar impactos en una de las zonas históricamente más afectadas.