Decisiones en presupuesto, seguridad, empleo y política social siguen teniendo efectos sobre el desempeño económico y el bienestar de la población.
Las decisiones del Poder Ejecutivo tienen un peso determinante sobre distintos problemas estructurales del país, se cuente o no con mayoría en el Congreso. En ese contexto, el Instituto Peruano de Economía (IPE) sostiene que áreas como presupuesto, seguridad, empleo, política social e inversión continúan bajo responsabilidad directa del Gobierno y tienen efectos sobre el desempeño económico y las condiciones de vida de la población.
En esa línea, el informe El Mito del Ejecutivo que no hace daño, del IPE, advierte que sostener mejoras en indicadores sociales dependerá también de las decisiones que adopte la siguiente gestión. El documento señala: “El Ejecutivo conserva amplias herramientas para afectar decisivamente en la economía y el bienestar de la ciudadanía, para hacer grandes cambios, para destruir el Estado desde adentro”.

Esto cobra relevancia en un contexto en el que la pobreza monetaria alcanzó al 25,7 % de la población peruana en 2025, una reducción de 1,9 puntos porcentuales frente al año anterior, según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). Carlos Gallardo, gerente general del IPE, sostuvo que el Gobierno conserva herramientas concretas para intervenir sobre problemas estructurales que afectan el bienestar de la población. “El presidente, y el Ejecutivo en general, guarda una serie de capacidades para hacer o deshacer en el país”, indicó. Como ejemplo, señaló: “¿Quién determina cómo opera la Policía, dónde opera, cómo se despliega, qué trabajo de inteligencia se hace? El Ejecutivo”.
Gallardo agregó que el Gobierno también mantiene capacidad para definir prioridades presupuestales y conformar instancias de acción pública mediante decisiones administrativas. “¿Quién conforma la Alta Comisión contra la Minería Ilegal? El Ejecutivo. Es el que determina con normas que no requieren ley”, acotó. En esa línea, el documento del IPE sostuvo que la siguiente gestión seguirá teniendo margen para incidir sobre problemas estructurales mediante decisiones en áreas clave, y remarcó que “lo que hace o no el Ejecutivo afecta la economía y el bienestar de las personas”.