El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) sostuvo que mantiene anclado el déficit fiscal en 1% del PBI con la finalidad de disponer de margen para atender escenarios adversos. No obstante, según el BCR, al Gobierno central le está costando ejecutar el presupuesto para enfrentar El Niño, un escenario adverso que restaría 0.9 puntos porcentuales al PBI de este año.
La autoridad monetaria detalló que el presupuesto para la gestión de riesgos y desastres, junto al destinado para las intervenciones extraordinarias por el fenómeno de El Niño, sumó S/5,651 millones, pero al cierre de agosto solo se había ejecutado el 54.7% (S/3,090 millones).
Lo más crítico es que el Enfen, el 17 de julio de este año, había estimado una mayor probabilidad de que el fenómeno climático adquiriera una magnitud fuerte con sesgo a extraordinario a finales de 2026.

“Los niveles (de ejecución presupuestal) aún son particularmente bajos”, advirtió la autoridad monetaria en un informe.

La información sobre gestión de riesgos y emergencias publicada por el BCR puso en evidencia que el manejo del gasto por parte de la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN), adscrita a la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM), es parte del problema.
El informe detalló que la ejecución del presupuesto para prevención de desastres, que incorpora obras de control de inundaciones y defensas ribereñas a cargo de la ANIN, en el periodo enero-agosto de 2026, cayó en S/939 millones (-47.4%) respecto a similar lapso de 2025.
Asimismo, se debe destacar que, si bien el nivel de ejecución de la ANIN al cierre de agosto es superior al de 2025, al representar el 76%, su presupuesto de 2026 es inferior al del año pasado.

La ANA en otra
Otro factor crítico identificado por el BCR es el dinero asignado a la Autoridad Nacional del Agua (ANA) por S/179 millones, a fines de agosto, para descolmatar 70 cauces de ríos y 12 quebradas.
Dichos recursos se incorporaron a una partida presupuestal que no estaba asociada a la gestión de riesgos y emergencias, sino a desarrollo estratégico, conservación y aprovechamiento sostenible del patrimonio natural. Es decir, no solo se necesita holgura para gastar, sino también capacidad para ejecutar.
Tenga en cuenta:
El gasto corriente aumentó 12.1% y el del Gobierno central creció aún más, 14.2%. En cambio, los gastos de capital disminuyeron 4.1%.
El Gobierno central redujo la inversión pública total de S/12,503 millones a S/10,833 millones: S/1,670 millones menos.
Así, el déficit llegó a 1% del PBI mientras el Gobierno central gastaba más en corriente y menos en inversión.