En Macacará, a pesar de los esfuerzos de algunos agricultores quienes incluso rompieron un dique con la intención de que llegara agua para sus campos, ven que el problema persiste y el agua sigue sin llegar. Este hecho pone en evidencia el verdadero problema. La falta de respuestas por parte de las autoridades deja a los agricultores de Macacará y zonas cercanas en una situación crítica. Mientras tanto, los niveles de agua en el sector del sifón siguen bajos, lo que apunta a posibles fallas en el sistema de distribución y la gestión de los reservorios.
Los agricultores, cuyas familias y cultivos están en riesgo, exigen soluciones técnicas inmediatas. Más allá de infraestructura rota, este es un problema de gestión, fiscalización y voluntad política para enfrentar una crisis que amenaza la estabilidad de toda la región.
«Aquí no hay espacio para improvisaciones ni para promesas vacías: se necesita una intervención inmediata y técnica por parte de las autoridades competentes para determinar las causas del problema y aplicar soluciones reales», afirmó Javier Bereche, agricultor de la zona.