La mejora en la gestión de proyectos permitiría reducir costos, cerrar brechas de infraestructura y generar más empleo.
Recientemente, el Banco Mundial subrayó que Perú tiene el potencial de alcanzar la categoría de economía de ingresos altos en los próximos 20 años, siempre y cuando se implementen reformas audaces que incrementen la productividad, reduzcan las brechas institucionales y fortalezcan la inversión pública. No obstante, el actual ritmo de crecimiento resulta insuficiente. De mantenerse este escenario, según el informe Perú: Aprovechando oportunidades para el crecimiento y la prosperidad, el país tardaría 64 años en lograr ese objetivo.
Uno de los principales retos identificados es la gestión de la inversión pública, clave para mejorar la eficacia del Estado. «En este momento, a pesar de que el presupuesto de Perú no está bien ejecutado, los proyectos tampoco cuentan con el financiamiento adecuado para completarlos», advierte el informe. De hecho, muchas obras iniciadas hace una década continúan en ejecución con un avance promedio del 70 %. Además, el 20 % del valor de los contratos en 2022 se adjudicó mediante «métodos discrecionales», es decir, mecanismos de contratación que otorgan un mayor grado de flexibilidad a las autoridades, pero que pueden reducir la transparencia y competencia en el proceso.
Para fomentar el crecimiento inclusivo, el informe recomienda fortalecer sectores estratégicos como la agroindustria y el turismo, así como mejorar el entorno empresarial. «Si se logra atraer inversiones a gran escala y asegurar mayor eficiencia en sectores clave, como el cobre o la agricultura, el país aceleraría su crecimiento hacia una economía de ingresos altos al 2042», según Oscar Calvo-González, director de Prosperidad para América Latina y el Caribe del Banco Mundial