El investigador de la UDEP, Rodolfo Rodríguez Arismendiz, señaló que recién en octubre se podrá realizar una proyección más certera sobre el comportamiento de las lluvias del próximo verano, aunque los indicadores actuales favorecen el desarrollo del evento.
El mes de octubre será determinante para conocer con mayor precisión la intensidad de las lluvias que podría generar el fenómeno El Niño en Piura. Así lo afirmó el profesor e investigador de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Piura (UDEP), Rodolfo Rodríguez Arismendiz, durante el foro «El Niño 2026-2027: Preparación, vulnerabilidades y acciones prioritarias para Piura». «La confirmación siempre la esperamos para el mes de octubre. El mes de octubre es clave para dar una proyección un poco más certera para el próximo verano. Recién en ese momento podremos estimar con mayor precisión cómo se comportarán las lluvias», sostuvo.
El especialista explicó que los modelos climáticos muestran un escenario favorable para el desarrollo del fenómeno, aunque todavía no es posible asegurar la magnitud de sus impactos. «La NOAA indica que hay una certeza casi del 100 % de que la temperatura del agua del mar permanecerá caliente, pero ese pronóstico solo dice que el mar seguirá cálido. Entre octubre y diciembre existe alrededor de un 80 % de probabilidad de un calentamiento muy fuerte», precisó.
Rodríguez Arismendiz indicó que, si las condiciones atmosféricas terminan alineándose, las lluvias más intensas se concentrarán en las zonas de pie de monte de la región. Recordó que durante el evento de 1998 enero acumuló cerca de 700 milímetros de lluvia. «Esa cantidad representa siete veces más de lo que normalmente llueve en Piura durante todo un año. Es un cambio climatológico bastante fuerte y por eso debemos seguir de cerca la evolución de los indicadores», enfatizó.

El investigador recordó que un mar cálido no siempre significa lluvias intensas, como ocurrió durante el fenómeno El Niño 2015-2016. Sin embargo, advirtió que actualmente varios indicadores climáticos favorecen un escenario lluvioso, por lo que exhortó a mantener las medidas de prevención, especialmente en infraestructura vial y agricultura, los sectores más vulnerables frente a un evento de gran magnitud.