Piura continúa enfrentando importantes desafíos para reducir su vulnerabilidad frente al Fenómeno de El Niño. Actualmente, la provincia registra más de 150 puntos críticos, de los cuales 60 han sido priorizados por su nivel de riesgo, principalmente en el casco urbano y el Bajo Piura, según información de la Municipalidad Provincial.
Un análisis del Centro de Monitoreo de RIMAC, que forma parte de RADAR RIMAC, iniciativa orientada al monitoreo y análisis permanente de riesgos naturales, advierte que la evolución del Fenómeno de El Niño exige mantener una vigilancia constante. De consolidarse un escenario de lluvias intensas, la región podría enfrentar la activación de quebradas, inundaciones, interrupciones en el transporte y afectaciones a infraestructura crítica.
«El Niño no solo representa un riesgo por las lluvias. También puede generar interrupciones en el transporte, afectar cadenas de abastecimiento, comprometer infraestructura y alterar actividades productivas fundamentales para la economía regional. Anticiparse, permite reducir el impacto y tomar mejores decisiones antes de que ocurra una emergencia», señaló Andrea Holguín, Ingeniera Meteoróloga de RIMAC.

La agricultura figura entre los sectores con mayor exposición, ya que las variaciones en las lluvias y el incremento de las temperaturas pueden alterar los ciclos de cultivo, reducir la productividad y favorecer la aparición de plagas. La pesca también podría verse impactada por el calentamiento del mar, mientras que la manufactura enfrenta riesgos por posibles interrupciones en el transporte y el abastecimiento de insumos, generando retrasos logísticos y mayores costos operativos.
Los antecedentes recientes muestran el nivel de exposición de la región. Las lluvias registradas durante este 2026, afectaron distintos distritos de Piura, evidenciando que los impactos de un evento extremo pueden extenderse durante meses sobre la infraestructura, las actividades productivas y la calidad de vida de la población.
En ese sentido, desde RIMAC recomiendan adoptar las siguientes medidas para proteger a las personas, las viviendas y las actividades económicas:
• Identificar los riesgos del entorno: Verificar si la vivienda o centro de trabajo se ubica cerca de quebradas, cauces de ríos o zonas con antecedentes de inundaciones.
• Realizar mantenimiento preventivo: Revisar techos, canaletas, drenajes y estructuras para evitar filtraciones y reducir posibles daños durante lluvias intensas.
• Preparar un plan de respuesta: Definir rutas de evacuación, responsables y canales de comunicación para actuar de forma rápida y organizada ante una emergencia.
• Mochila de emergencia: Contar con agua, alimentos no perecibles, linterna, radio, botiquín y documentos importantes para responder durante las primeras horas de un evento.
• Verificar la información en fuentes oficiales: Antes de tomar decisiones o compartir información, consulta los reportes y comunicados del ENFEN, SENAMHI e INDECI. Estas entidades brindan información técnica y actualizada sobre la evolución del Fenómeno de El Niño y las medidas de prevención, lo que ayuda a evitar la difusión de información falsa o no verificada.
«La prevención comienza mucho antes de que ocurra una emergencia. Conocer los riesgos del territorio, mantenerse informado y preparar la infraestructura permite proteger a las personas y reducir el impacto sobre las actividades económicas cuando se presenta un evento de gran magnitud», concluyó Andrea Holguín, Ingeniera Meteoróloga de RIMAC.
Educación en prevención
Más allá de la infraestructura y las actividades productivas, RIMAC también apunta a la prevención desde la educación. A través de «Yo me cuido», programa que impulsa desde 2013 con el respaldo del Ministerio de Educación y la UNESCO, la aseguradora lleva a colegios de Fe y Alegría en Piura, Chiclayo, Trujillo, Arequipa y Lima contenidos sobre el Fenómeno de El Niño, rutas de evacuación, armado de mochilas de emergencia y planes familiares de respuesta. La iniciativa, que combina teatro educativo y dinámicas lúdicas, ha llegado este año a más de 5,000 estudiantes en nueve instituciones educativas.
«La prevención no solo se construye reforzando infraestructura; también se forma desde la niñez, en el colegio y en casa. Cuando explicamos a un estudiante cómo prepararse ante el Fenómeno de El Niño, esa información suele viajar con él hasta su familia, y así el aprendizaje se multiplica en la comunidad», finalizó Adela Yarlequé, jefa de Sostenibilidad de RIMAC.