Río Piura enfrenta alto riesgo por sedimentación y reducción de su capacidad hidráulica

Especialista advierte que el cauce soportaría actualmente alrededor de 1,900 metros cúbicos por segundo y plantea medidas inmediatas para reducir el riesgo de desbordes.

La acumulación de sedimentos en el río Piura ha reducido su capacidad para conducir grandes volúmenes de agua y aumenta el riesgo de desbordes ante la presencia de fuertes avenidas. Así lo advirtió el ingeniero Mario Montero, docente de la Facultad de Agronomía de la Universidad Nacional de Piura, quien considera necesario adoptar acciones inmediatas antes de una nueva temporada de lluvias intensas.

Según explicó, hasta el año 2017 el río podía soportar caudales superiores a los 3,000 metros cúbicos por segundo. En la actualidad, debido al nivel de sedimentación acumulado en el cauce, esa capacidad se habría reducido a cerca de 1,900 metros cúbicos por segundo.

- Publicidad -

“Por el nivel de sedimentación que tiene, el río ya no soporta más de 1,900 metros cúbicos por segundo. Eso lo torna en una situación muy peligrosa y riesgosa”, sostuvo.

Montero señaló que una de las dificultades aparece en los sectores donde la pendiente disminuye. Allí el agua pierde velocidad, pero aumenta su nivel, situación que puede llevarla a superar los diques y extenderse hacia zonas urbanas y agrícolas.

A ello se suma la cantidad de sedimentos acumulados. El especialista estimó que existirían alrededor de 500 mil metros cúbicos de material entre Piura y la laguna Ramón. Retirarlo por completo, indicó, demandaría un trabajo de largo plazo y no podría realizarse únicamente durante los meses destinados a las intervenciones de emergencia.

Ante este escenario, planteó priorizar la habilitación de un canal guía de aproximadamente 100 a 150 metros de ancho, utilizando maquinaria pesada, como bulldozers. Esta intervención permitiría encauzar los primeros caudales de avenida por una trayectoria definida y disminuir el impacto directo del agua sobre las márgenes, especialmente en los tramos donde el río ha formado curvas.

“El canal guía nos va a ayudar a orientar los primeros caudales de avenida, sin que el agua se desplace hacia las riberas y comience a erosionar los diques, que es lo más peligroso”, explicó.

La propuesta comprende principalmente el tramo ubicado desde el puente Grau hacia aguas abajo. También consideró necesario retirar maleza y árboles presentes en el cauce, debido a que estos elementos dificultan el desplazamiento del agua.

La protección de la ciudad de Piura es otro de los puntos que genera preocupación. Montero señaló que existen sectores de los diques que presentan condiciones de vulnerabilidad y podrían ser superados ante caudales de entre 3,000 y 3,500 metros cúbicos por segundo.

Por ello, propuso instalar tablestacas en aproximadamente cuatro o cinco kilómetros del tramo urbano, principalmente en las zonas donde existen muros de concreto y malecones.

“En el caso de la ciudad es necesario poner tablestacas, porque con un caudal de 3,000 a 3,500 metros cúbicos por segundo va a superar el nivel de los diques y se va a desbordar”, manifestó.

En algunos puntos, estas estructuras deberían alcanzar hasta dos metros de altura. Aguas abajo del puente Grau, donde el río amplía su cauce, el reforzamiento podría concentrarse en las zonas consideradas más vulnerables.

El riesgo, agregó, no alcanza únicamente a la ciudad de Piura. Tambogrande, Chulucanas y otras localidades vinculadas a la cuenca también podrían verse afectadas si el caudal aumenta de manera considerable.

La actividad agrícola tampoco está al margen de esta amenaza. Montero estimó que entre 20 mil y 30 mil hectáreas de cultivos podrían quedar expuestas si una avenida extraordinaria ocasionara la ruptura de algún dique.

El especialista puso atención, además, en la presa derivadora Los Ejidos. Consideró necesario evaluar su capacidad de regulación e incorporar nuevas compuertas que permitan manejar mejor el paso de grandes volúmenes de agua durante periodos de creciente.

Las acciones planteadas son medidas de mitigación y no reemplazan una solución integral para el río Piura. Sin embargo, su ejecución permitiría reducir la exposición de la población y de las áreas agrícolas mientras se desarrollan intervenciones de mayor alcance para recuperar la capacidad hidráulica del cauce.

- Advertisement -

Últimas publicaciones