Más de 123 000 habitantes en riesgo de desabastecimiento de agua potable por mal estado de línea de conducción

Contraloría comunicó informe a EPS Grau para la pronta adopción de acciones

La Contraloría General constató que la línea de conducción de agua potable Paita-Talara, así como el equipamiento electromecánico e infraestructura que se encuentra a lo largo de su recorrido, presenta evidente deterioro y otras deficiencias técnicas en su operación, lo cual ha sido omitido como trabajos de mantenimiento necesarios en el plan de gestión reactiva aprobado por la EPS Grau S.A.

Dicha situación podría afectar el abastecimiento continuo de más de 123 000 habitantes de la provincia de Talara y se agravaría con la llegada de un eventual Fenómeno El Niño.

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Según el Informe de Visita de Control N° 020-2026-OCI/3470-SVC, (periodo de evaluación del 18 al 28 de agosto de 2026), la línea de conducción se extiende desde la Planta de Tratamiento de Agua Potable (PTAP) EI Arenal-Paita hasta la cámara de válvulas T-5 (Talara), con una longitud total de 56.30 km y un diámetro de 600 mm.

El material de la tubería está constituido principalmente por hierro dúctil. A lo largo de su recorrido, esta línea integra la estación de bombeo n.° 1, estación de bombeo n.° 2 y la cámara de carga.

En la estación de bombeo n.° 1, se verificó que la infraestructura carece de cerco perimétrico. Esta estación fue diseñada para operar con cuatro electrobombas, de las cuales solo dos permanecen operativas. Incluso, los equipos en servicio funcionan de forma continua desde 1996, año en que reemplazaron a las bombas instaladas en 1979.

También se advirtió que los manómetros se encuentran inoperativos y los ejes de los equipos en funcionamiento no cuentan con protección, lo cual representa un riesgo para los operadores. Del mismo modo, el sistema instalado para la medición del nivel de la cisterna se encuentra inoperativo y actualmente se ejecuta esa acción de forma manual.

Asimismo, se constató una fuga de agua en la tubería conectada al tanque antiariete (recipiente que protege las tuberías al absorber las ondas de presión y los golpes de energía), la cual está socavando la base de la estructura de la línea de conducción, así como el dado de concreto que le sirve de apoyo.

Además, se observó que la válvula de la línea de descarga carece de volante de accionamiento, por lo que su manipulación se viene realizando de manera provisional mediante una llave. A ello se suman las fisuras y grietas en los muros y en la base de la sala de máquinas. Tampoco cuentan con grupo electrógeno o fuente de electrificación alterna.

Incluso, durante el periodo lluvioso, deben colocar sacos de arena, a fin de que el agua que discurre de las partes altas no golpee el portón, situado en la parte posterior de la estación, y se corre el riesgo de afectar el equipamiento electromecánico.

También, se observó que la línea de conducción, entre ambas estaciones, cuenta con un tramo junto al cual se ha construido una carretera, alterando el cauce natural de una quebrada, que se sitúa entre la vía y la línea de conducción. En tiempo de lluvias, al discurrir las aguas por la quebrada, se han ido socavando los soportes de concreto de la tubería, así como la cimentación de los dados de apoyo de la misma.

En relación a la estación de bombeo n.° 2, se verificó que no posee cerco perimétrico y, al igual que la estación anterior, viene funcionando con dos electrobombas, una de las cuales tiene una antigüedad cercana a los 50 años.

Respecto a la cámara de carga, una estructura de concreto de 1000 m3 de capacidad que al estar ubicada en el punto más alto de la línea debería brindar la presión necesaria para el abastecimiento, solo funciona como elemento de paso. Está abandonada, sin cerco ni escalera y tanto la válvula de ingreso y salida no cuenta con protección, estando actualmente expuestas a manipulaciones y riesgos sanitarios.

Además, se identificó que en un drenaje de la línea existen diversas conexiones directas a la línea de distribución. La línea de conducción atraviesa diferentes quebradas como La Débora, mediante tubería subterránea de fibra de vidrio enterrada en el cauce, y El Acholado, a través de una estructura de pase aéreo.

Una eventual activación de quebradas configura un escenario de alto riesgo para la línea de conducción, debido al deterioro de los soportes de la misma a lo largo de su recorrido, así como en la estructura del pase aéreo, la cual presenta un deterioro significativo e incluso la falta de elementos estructurales.

El informe fue notificado al titular de la entidad para que adopte las acciones que correspondan, en el marco de sus competencias y obligaciones en la gestión institucional.

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