La ANIN gestiona alrededor de 40 proyectos en la región, pero registra un avance de apenas 20%. Además, más de 2.800 obras de inversión pública permanecen paralizadas o abandonadas.
Carlos Gallardo Torres, gerente general del Instituto Peruano de Economía (IPE), advirtió que Piura mantiene importantes deficiencias en la ejecución de proyectos de infraestructura y prevención frente a un eventual Fenómeno El Niño. La región registra más de 2.800 proyectos de inversión paralizados o abandonados. A ello se suma la situación de la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN), que gestiona alrededor de 40 proyectos en Piura, de los cuales el 80% se inició antes de 2023 y registra un avance de apenas 20%. “Si ni siquiera la ANIN puede superar esos desafíos de gestión, creo que eso evidencia los retos que tienen las autoridades locales, regionales y nacionales para resolver los problemas de Piura, que no pasan solamente por presupuesto”, manifestó.
El economista cuestionó que se continúen acumulando proyectos sin garantizar su ejecución y culminación, por lo que planteó que las autoridades deben concentrar sus esfuerzos en terminar las obras pendientes o tomar decisiones definitivas sobre aquellas que no podrán concretarse. Remarcó que esta situación resulta especialmente preocupante en las intervenciones destinadas a prevenir los efectos de los desastres naturales. “Tenemos que dedicarnos a completar las obras o decir: ‘Esta obra no se va a hacer’, y listo. No podemos seguir acumulando obras y considerar eso un indicador de éxito. Tenemos que culminar las obras, especialmente las de prevención”, enfatizó.

A este panorama se suma la vulnerabilidad de la infraestructura vial: más del 80% de las carreteras provinciales y vecinales de Piura se encuentra en condiciones inadecuadas. Gallardo también señaló que la región necesita avanzar en proyectos estructurales como el drenaje pluvial, Poechos y el Alto Piura, cuya ejecución resulta fundamental para reducir su exposición a futuros fenómenos climáticos.
Para el representante del IPE, el principal desafío no está únicamente en conseguir mayores recursos, sino en fortalecer la coordinación entre el Gobierno nacional, el regional y las municipalidades para sacar adelante las grandes intervenciones que necesita Piura. “El presupuesto me preocuparía menos. Me preocuparía más la capacidad de articular la gestión en los tres niveles de gobierno para que estos proyectos integrales, que tomarán una década en construirse y concluirse en la región, se inicien”, sostuvo.