Restaurantes: ¿cómo impactó el primer domingo de confinamiento en sus ventas?

Las medidas de inmovilización han generado sobrecostos a las empresas porque han tenido que asumir los gastos de transporte de sus trabajadores, asegura Juan Carlos Verme, presidente de la Asociación de Restaurantes del Perú-ARPE


Una vez más las puertas de los restaurantes para atender en salón se cerraron, aunque solo los domingos, tras la medida de inmovilización social obligatoria dada por el Gobierno a fin de reducir la gigantesca ola de contagios por COVID-19, que no tiene cuando parar.

En el primer domingo de confinamiento, estos negocios gastronómicos registraron una caída en sus ventas entre 40% y 50%, pese a que la atención por delivery se mantuvo, revela Juan Carlos Verme, presidente de la Asociación de Restaurantes del Perú-ARPE.

Detalla que este día ya había ganado un peso de 25% en los ingresos al igual que los sábados, debido a que la gente no tiene mucho tiempo para salir entre semana porque está haciendo ‘home office’ y prefiere cocinar.

- Publicidad -

Asimismo precisa que -aún con las limitaciones de aforo- la atención en salón representa el 50% de las ventas y la mitad restante lo es el delivery, por lo que el golpe de no atender un día a la semana es importante y hace más lento el proceso de recuperación.

“Esta situación también genera sobrecostos para las empresas porque ante las dificultades de movilización hemos tenido que asumir los gastos de transporte de los trabajadores, dándoles un dinero extra para tomar taxi o contratar movilidades privadas”, comenta.

APPS DE DELIVERY
El representante gremial sostiene que los problemas no faltaron el domingo pasado, ya que al solo atender por delivery los pedidos fueron mayores y no se pudo cumplir con todos. “Las apps colapsaron y tuvieron que reducir su radio de acción. En vista de ello, los restaurantes no pudieron compensar la venta del salón”, dice.

A esto se suma que, ahora, el horario del toque de queda se amplió, por ello los locales tampoco pueden cerrar muy tarde. El domingo pasado muchos atendieron pedidos solo hasta las 5 p.m., asegura Verme.

“Hay muchos empresarios pequeños que no van a soportar esta situación y que se están viendo obligados a entregar sus locales porque ya no pueden mantener la operación. Necesitamos que las reglas de juego se mantengan y que más bien se acorte el toque de queda, no solo para poder compensar el cierre de la atención en salón los domingos, también para evitar las aglomeraciones en los paraderos”, enfatiza.

EL CASO CIVITANO
Juan Carlos Verme señala que en el caso del local de Santa Anita de La Nacional – cadena que dirige y que es parte de Civitano- los domingos vendía alrededor de S/ 2.000 y un monto similar por delivery, lo cual le ayudaba a cubrir sus costos. “En cambio, ahora, vamos a estar prácticamente a la mitad, lo cual desanima y preocupa”, agrega.

Hasta antes de estas nuevas disposiciones, el holding –que opera con 8 de sus 16 locales en el Perú, entre sus marcas la Nacional, Pescados Capitales y Juicy Lucy- tenía pensado abrir su local ubicado en el centro comercial MegaPlaza pero ahora ya no lo hará e, incluso, asevera que ante el endurecimiento de las medidas van a evaluar qué restaurante abrir y cuáles ya no.

- Advertisement -

Últimas publicaciones