La tendencia, popularizada por Floricienta y amplificada por las redes sociales, ya se refleja en los hábitos de consumo: se reporta un fuerte aumento de pedidos y mayor movimiento en ciudades como Arequipa, Trujillo, Chiclayo y Piura
La llegada de la primavera impulsa cada año la demanda de flores, pero en septiembre existe un motivo adicional que ha ganado espacio entre los consumidores: la tradición de regalar flores amarillas. En Perú, esta costumbre, extendida por la cultura popular y las redes sociales, ya tiene un impacto visible en los pedidos realizados mediante plataformas de delivery.
Los pedidos de flores llegan a duplicarse frente a un mes regular y el movimiento también se ha extendido fuera de Lima. Arequipa, Trujillo, Chiclayo y Piura acumulan un crecimiento promedio de 72% respecto del mismo periodo de 2025.


Una tradición que nació en la televisión
El origen de las flores amarillas como símbolo asociado al 21 de septiembre está relacionado con Floricienta, telenovela argentina creada por Cris Morena y emitida entre 2004 y 2005. En la historia, Flor, personaje interpretado por Florencia Bertotti, tenía el deseo de recibir flores amarillas de la persona que amaba.
Uno de los momentos recordados de la producción ocurre cuando Federico Fritzenwalden, interpretado por Juan Gil Navarro, cumple ese deseo. Con el paso del tiempo, la referencia de la serie fue retomada en redes sociales y vinculada con fechas como el 21 de marzo y el 21 de septiembre, asociadas al cambio de estación en distintos hemisferios.
