Cada primer viernes de agosto se celebra a nivel global el Día Internacional de la Cerveza, una fecha establecida en 2007 que busca rendir homenaje tanto a los maestros cerveceros como a la rica cultura que gira en torno a esta popular bebida.
Lejos de ser solo un acompañamiento moderno, la cerveza cuenta con una historia milenaria que supera en antigüedad a muchas otras bebidas actuales.

¿Cómo nació esta celebración?
La iniciativa surgió en el año 2007 en la localidad de Santa Cruz, California (Estados Unidos). Un grupo de amigos liderado por Jesse Avshalomov ideó este festejo con tres propósitos principales:

- Reunir a las personas para disfrutar de una buena pinta.
- Homenajear a quienes la elaboran y sirven.
- Celebrar la diversidad cervecera del mundo.

Lo que empezó como un evento local se expandió rápidamente a decenas de países, consolidándose como un espacio para promover la cultura de los bares y el consumo responsable.
Un origen ligado al nacimiento de la agricultura
La historia de la cerveza se remonta a los inicios de la civilización urbana, hace más de 5.000 años.
- Mesopotamia y Egipto: En las antiguas regiones de los sumerios ya existían tablillas con recetas de granos fermentados. En el antiguo Egipto, era considerada un alimento básico y formaba parte del pago de salarios.
- Una bebida nutritiva: A diferencia de la versión actual, aquella cerveza primitiva era turbia, con baja carbonatación y llena de sedimentos, por lo que a menudo se consumía utilizando pajitas. En sus inicios, funcionó más como un sustento alimenticio y una alternativa segura frente al agua que como un artículo de placer.

En promedio, cada peruano consume 43 litros de cerveza al año. Aunque la cifra refleja una presencia importante de esta bebida en el mercado nacional, todavía está por debajo de la registrada en otros países latinoamericanos.