Piura concentra, en promedio, el 28.9 % de la producción nacional de uva y es la segunda región productora del país, según el Banco Central de Reserva del Perú. Este cultivo es el segundo más importante de la región y tiene como principal destino el mercado agroexportador, por lo que un eventual impacto climático podría generar efectos económicos para el sector.
La producción de uva en Piura se concentra principalmente entre septiembre y enero, periodo que coincidiría con la mayor intensidad prevista del Fenómeno El Niño durante el último trimestre de 2026 y los primeros meses de 2027. De acuerdo con el análisis de la Red de Estudios para el Desarrollo (REDES), las altas temperaturas y las lluvias intensas podrían alterar el desarrollo de la vid y afectar la calidad de las cosechas.
El antecedente más reciente evidencia la vulnerabilidad del cultivo frente a condiciones climáticas adversas. En 2023, Piura produjo 224 mil toneladas de uva, pero en 2024 la producción cayó a 127 mil toneladas, en un periodo marcado por los efectos del Fenómeno El Niño 2023-2024. Para 2025, la producción se recuperó y alcanzó las 298 mil toneladas.

Ante este escenario, REDES planteó fortalecer las acciones de prevención, especialmente el mantenimiento de drenajes y la asistencia técnica a los agricultores. “Es necesario que se realice un plan de contingencia para los cultivos que inevitablemente se verán afectados conforme se va intensificando el Fenómeno El Niño”, señaló Germán Vega, economista de la institución.
Una eventual reducción de la producción también podría afectar las exportaciones de uva. En 2025, este producto generó US$1.960 millones en valor FOB y, hasta mayo de 2026, acumuló US$783 millones, ubicándose como el principal producto exportado del país en ese periodo. REDES advirtió que una menor oferta podría afectar tanto a los productores como al posicionamiento de Piura en la agroexportación nacional.