En el caserío La Arena, provincia de Sánchez Carrión, en La Libertad, pobladores de la zona se organizaron para crear empresas comunales vinculadas a los servicios requeridos por la actividad minera formal a gran escala en dicha zona.
Una de ellas es Grupo Corporativo Golden, constituida alrededor de 2017 y que actualmente reúne a 501 accionistas. Según su presidente del directorio, Ernesto Armas García, la iniciativa surgió para que las oportunidades también alcanzaran a quienes no podían acceder directamente a un puesto de trabajo.
“El objetivo era que algún beneficio llegara al poblador que nunca pudo ingresar a trabajar a la empresa minera cuando llegó a nuestras comunidades”, enfatizó Armas.

Como parte de este proceso también se constituyeron Tulpia Dorada, dedicada al servicio de alimentación, y consorcio La Arena, orientado a limpieza de campamentos, hotelería y otros servicios generales. Por su parte, Corporativo Golden se especializó en construcción y realiza trabajos como la construcción de botaderos, pozas de sedimentación, canales de coronación y labores de remediación.

Actualmente, Golden registra una facturación aproximada de US$17 millones al año y trabaja con Zijin Mining. La empresa inició actividades cuando la operación La Arena estaba a cargo de Río Alto Perú y continuó durante las administraciones de Tahoe, Pan American y posteriormente Zijin Mining.
Armas señaló que la creación de estas empresas también generó nuevas alternativas para los pobladores. “El pensamiento de hacer empresa es lo que cambió en nuestra comunidad. Muchas personas dejaron de considerar que su única posibilidad era ingresar como obreros y descubrieron que también podían organizarse, asumir responsabilidades y crecer como empresarios”, indicó.
Armas también señaló que las oportunidades generadas alrededor de una operación minera deberían considerar a los pobladores y empresas de las comunidades cercanas. “Debe haber una política de puertas abiertas hacia los caseríos y las oportunidades deben ser para ellos. A veces llegan empresas de afuera y el poblador se queda mirando, esperando un puesto de trabajo. La oportunidad debe ser de los comuneros y deben ponerse de acuerdo, hacer sus planteamientos y decidir qué quieren para el mañana”, expresó Armas.
Asimismo, Armas manifestó que los hijos de familias dedicadas tradicionalmente a la agricultura y la ganadería también han accedido a estudios superiores y actualmente ocupan puestos profesionales tanto en Zijin La Arena como en Golden Corporación.
✅Empresas comunales: una oportunidad de desarrollo para Piura
Esta experiencia podría ser una oportunidad para Piura: impulsar empresas comunales que puedan brindar servicios de construcción, mantenimiento, transporte, alimentación, logística y otras actividades, siempre bajo criterios de formalidad, capacitación y buenas prácticas.
En el caso de Río Blanco, podría permitir que las comunidades de Ayabaca y Huancabamba no solo accedan a puestos de trabajo, sino que también fortalezcan sus capacidades para crear y desarrollar empresas locales.
Así, la inversión puede convertirse en una oportunidad para generar empleo, fortalecer capacidades y promover nuevas actividades económicas, contribuyendo a un desarrollo sostenible que tenga como protagonistas a las propias comunidades.