Claro Perú condena el robo de equipos de telecomunicaciones ocurrido la noche de ayer en Paita, Piura, un acto delictivo que dejó sin servicio fijo a más de 1,300 clientes y afectó las comunicaciones de hogares, comercios y ciudadanos que dependen de la conectividad para estudiar, trabajar, emprender y mantenerse comunicados.
Este es el quinto robo que afecta la infraestructura de telecomunicaciones en el norte del país, y el segundo robo en menos de un mes, una situación que pone en riesgo la continuidad de un servicio esencial para miles de peruanos y evidencia la necesidad de reforzar las acciones para proteger esta infraestructura crítica.
Las telecomunicaciones son un servicio indispensable para la vida diaria. Gracias a ellas, las personas pueden acceder a educación, salud, servicios financieros, oportunidades de trabajo y canales de atención ante emergencias. Cada robo de infraestructura no solo ocasiona pérdidas materiales, sino que interrumpe la conectividad de comunidades enteras y afecta el desarrollo de sus actividades cotidianas.

Desde que se detectó esta incidencia, equipos técnicos especializados trabajan de manera ininterrumpida en la reposición de los equipos sustraídos para restablecer el servicio en el menor tiempo posible.
Claro Perú hace un llamado a las autoridades para fortalecer las acciones contra este tipo de delitos y a la ciudadanía para reportar cualquier actividad sospechosa relacionada con la manipulación o el robo de infraestructura de telecomunicaciones. Proteger estas redes es una responsabilidad compartida, ya que de ellas depende la conectividad y el bienestar de miles de personas.
La empresa de telecomunicaciones lamenta los inconvenientes ocasionados a sus clientes y reitera su compromiso de continuar invirtiendo y trabajando para garantizar un servicio confiable, pese a las afectaciones provocadas por hechos completamente ajenos a su operación.